Números

Aquel día fui al puerto. Me gusta contemplar los yates atracados moviéndose en el suave oleaje, y escuchar el ruido del agua que choca contra sus cascos. Los números de los amarres llamaron mi atención, y hui de allí como si me persiguiesen el 40, el 41, el 42, el 43… ¿Por qué siempre sueño esos números?

Yolanda Ibarra