Marinero en tierra

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá? Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!

Rafael Alberti

¡Feliz Navidad!

Belén instalado en el Mercado Central de Valencia

El Belén de Navidad tiene su origen en la Edad Media. La primera celebración navideña en la que se montó un belén para la conmemoración del nacimiento de Jesucristo tuvo lugar en la Nochebuena de 1223, cuando Francisco de Asís decidió reproducir la tradición cristiana en una cueva próxima a la ermita de Greccio (Italia). Éste en colaboración de Juan de Grecio, comenzó los preparativos y nueve días antes del 25 de diciembre convocó a todo el pueblo para celebrar una misa en presencia de la representación del nacimiento.

En poco tiempo, esta tradición se comenzó a popularizar. A partir del siglo XV se empezó a generalizar la costumbre del belén y en 1465, se fundó en París la primera empresa fabricante de figuras del belén. Más tarde llegó a Madrid y en 1471 se creó el primer taller belenista en Alcorcón.

La República de Siena, Lisboa y Barcelona fueron los siguientes en retomar esta iniciativa que poco a poco fue ganando cada vez más público. En la actualidad existen numerosos talleres artesanales en Cataluña, Murcia, Andalucía y algunos otros en el resto de España que continúan haciendo figuras del belén.