El miedo

El Miedo Manda

Habitamos un mundo gobernado por el miedo, el miedo manda, el poder come miedo, ¿qué sería del poder sin el miedo? Sin el miedo que el propio poder genera para perpetuarse.

El hambre desayuna miedo.
El miedo al silencio que aturde las calles.
El miedo amenaza.
Si usted ama tendrá sida.
Si fuma tendrá cáncer.
Si respira tendrá contaminación.
Si bebe tendrá accidentes.
Si come tendrá colesterol.
Si habla tendrá desempleo.
Si camina tendrá violencia.
Si piensa tendrá angustia.
Si duda tendrá locura.
Si siente tendrá soledad.

El miedo global

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.

Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.

Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.

Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.

Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.

Las armas tienen miedo a la falta de guerra.

Es el tiempo del miedo.

Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.

Miedo a los ladrones y miedo a la policía.

Miedo a la puerta sin cerradura.

Al tiempo sin relojes.

Al niño sin televisión.

Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar.

Miedo a la soledad y miedo a la multitud.

Miedo a lo que fue.

Miedo a lo que será.

Miedo de morir.

Miedo de vivir.

Eduardo Galeano

¡Bienvenido 2021!

Feliz Año Nuevo, con mis mejores deseos…

Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas,
Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de tí el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Título: Noches de boda
Año: 1999
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: 19 Días y 500 Noches (1999)

Ruinas

Ruinas

de Mario Benedetti

Se deslumbraron mis ruinas
juan ramón jiménez
yo también tengo ruinas
y si acudo al pasado
ya no sé a quién o a quiénes
busco entre los escombros
son ruinas sin prestigio
sin guías y con musgo
inmensas y mezquinas
señas de lo que fui
columpios desnudeces
huellas crepusculares matutinas nocturnas
la luna las descubre
les dice lo que eran
columnas de tesón cúmulos de experiencia
pedernales de amor
catacumbas de miedo
yo también tengo ruinas
pero no deslumbradas
sino ciegas distantes
residuos de palabras
vestigios de rencores
esquirlas de castigos
reliquias de caricias
ruinas tan taciturnas
calimas de la pena
albergan sus fantasmas
como todas las ruinas
y como todas dejan
escuchar su lamento
yo también tengo ruinas
meses y años troceados
muñones de confianza
perdones en añicos
piedras en las que a veces
me reconozco entonces
amo la piel rugosa
de mis hermanas ruinas

Luz de otoño

Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran

ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda

aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha

Mario Benedetti

Poema titulado “Otoño”, recogido en el poemario: “Insomnio y duermevelas”.

 

Vesta, una década con nosotros

Para algunos de ustedes, sobre todo aquellos que piensan que han perdido recientemente a su perro por su muerte, en realidad no entienden esto:

Cuando piensas que tu perro ha muerto, sólo se ha quedado dormido en tu corazón. Y, por cierto, seguro que está meneando su cola como un loco y por eso el pecho duele tanto…

Lo siento por las personas que no tienen perros durmiendo en su corazón, se han perdido tanto!.

Milky

¡Felicidades!

Prevalecer

Cuando el cielo os absorba las entrañas
y quiera avergonzaros comparándose
con el cielo animal de la mirada,
volved los ojos hacia la infinitud
que lleváis escondida debajo de los párpados.
Volved los ojos hacia los ojos mismos.
Con eso basta.

Y cuando el viento os quiera avergonzar
comparando sus manos infinitas
con vuestras dos sencillas, tiernas manos,
hundid las manos en el amor, echadlas
a madurar en pura sangre humana.
Echad las manos entre las manos mismas.
Con eso basta.

Jorge Debravo

Cuando tus manos salen,
y amor, hacia las mías,
qué me traen volando?
Por qué se detuvieron en mi boca,
de pronto,
por qué las reconozco
como si entonces antes,
las hubiera tocado,
como si antes de ser
hubieran recorrido
mi frente, mi cintura?

Su suavidad venía
volando sobre el tiempo,
sobre el mar, sobre el humo,
sobre la primavera,
y cuando tú pusiste
tus manos en mi pecho,
reconocí esas alas
de paloma dorada,
reconocí esa greda
y ese color de trigo.

Los años de mi vida
yo caminé buscándolas.
Subí las escaleras,
crucé los arrecifes,
me llevaron los trenes,
las aguas me trajeron,
y en la piel de las uvas
me pareció tocarte.
La madera de pronto
me trajo tu contacto,
la almendra me anunciaba
tu suavidad secreta,
hasta que se cerraron
tus manos en mi pecho
y allí como dos alas
terminaron su viaje.

Pablo Neruda

Solo

No te habrá de salvar lo que dejaron
escrito aquellos que tu miedo implora;
no eres los otros y te ves ahora
centro del laberinto que tramaron
tus pasos. No te salva la agonía
de jesús o de sócrates ni el fuerte
siddharta de oro que aceptó la muerte
en un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
por tu mano o el verbo pronunciado
por tu boca. No hay lástima en el hado
y la noche de dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante
tiempo. Eres cada solitario instante.

El ápice (de Jorge Luis Borges)

MUSEO

 

Convertir la pandemia en oportunidad…

Come trasformare la Pandemia in opportunità

Sento la paura collettiva del morire come il grido di un bambino quando è tolto dal suo gioco preferito.

Tutti vivono nella speranza di trovare il senso della propria vita, e questo è quanto basta alla vita stessa, quando la morte è lontana.

Ma quando questa si avvicina, soggettivamente e collettivamente, ci prende la disperazione del nostro fallimento.

Forse tutti abbiamo intuito che potremmo vivere diversamente e che questa possibilità l’abbiamo toccata molte volte, ma mai afferrata come nostra vera opportunità.

La mia speranza è che quanto sta accadendo ora, ci convinca che siamo un’unica famiglia umana che vive in un piccolo mondo, e che il comportamento di ogni singolo può trascinare il mondo intero.

Se però uniamo la nostra creatività per il bene comune, forse potremmo vincere ciò che oggi sfida la nostra convivenza, e potremmo vivere ancora a lungo su questo pianeta, facendolo ancora più bello e più giusto.

E’ la condivisione che deve motivare le nostre singole creatività, per fare di questo mondo non una pattumiera, ma il giardino di tutti i viventi.

Approfittiamo di questo male comune per comprendere che, o ci si salva insieme, oppure non ci resta che lottare gli uni contro gli altri per difendere il nostro piccolo spazio ammalato di egoismo e di violenza.

Ricordiamoci sempre che ogni persona, nel suo profondo, desidera essere amata.

Abbiamo l’occasione per incominciare a farlo, e questa scelta ci aprirà il cuore, non solo alla speranza, ma anche alla felicità.

Casanova Staffora, 14 Marzo 2020 Angela Volpini

Siento el miedo colectivo de morir como el llanto de un niño cuando se le quita su juego favorito.

Todos viven con la esperanza de encontrar el sentido de su propia vida, y esto es suficiente para la vida misma, cuando la muerte está lejos.

Pero cuando se aproxima, subjetiva y colectivamente, tenemos la desesperación de nuestro fracaso.

Tal vez todos hemos sentido que podríamos vivir de manera diferente y que hemos tocado esta posibilidad muchas veces, pero nunca la hemos aprovechado como nuestra verdadera oportunidad.

Mi esperanza es que lo que está sucediendo ahora nos convenza de que somos una familia humana que vive en un mundo pequeño, y que el comportamiento de cada individuo puede arrastrar al mundo entero.

Pero si unimos nuestra creatividad para el bien común, tal vez podamos superar lo que está desafiando nuestra coexistencia hoy en día, y podríamos vivir más tiempo en este planeta, haciéndolo aún más hermoso y más justo.

Es el compartir lo que debe motivar nuestra creatividad individual, para hacer de este mundo no un basurero, sino el jardín de todos los seres vivos.

Aprovechemos este mal común para comprender que o nos salvamos juntos, o no tenemos más remedio que luchar entre nosotros para defender nuestro pequeño espacio enfermo de egoísmo y violencia.

Recordemos siempre que cada persona, en el fondo, quiere ser amada.

Tenemos la oportunidad de empezar a hacerlo, y esta elección abrirá nuestros corazones, no sólo a la esperanza, sino también a la felicidad.

Casanova Staffora, 14 de marzo de 2020 Angela Volpini

 

 

¡Feliz Año Nuevo! 2020

Amanecer en Denia

¡El Día…!
Y una vez más el vocablo sonoro
hace rodar, sobre la faz sombría
de la Noche, la gran lágrima de oro.

¡FIAT LUX…! Y la divina algarabía
que predice las horas bellas
truena bajo la cúpula dorada
y apaga con su soplo las últimas estrellas…

Y todo es una claridad rosada
que anuncia el Día…
¡El Día…!

Poesía de Medardo Ángel Silva

 

Libre te quiero

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Agustín García Calvo «Canciones y soliloquios», 1976

Libre te quiero, Almudena Rubio (con Isabelle Laudenbach a la guitarra)

Marinero en tierra

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá? Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!

Rafael Alberti

¡Feliz 2019!

Al año nuevo

Con qué quietud apareces
al final en el valle
tu primer rayo de sol alcanza
las puntas de unas pocas
hojas que no se agitan
como si no se hubiesen enterado
y no te conocieran en absoluto
después la voz de una paloma
se anuncia desde muy hondo
al silencio de la mañana

de modo que este es tu sonido
aquí y ahora te escuche alguien
o no es aquí a donde
hemos llegado con nuestra edad
nuestro saber tal cual es
y nuestras esperanzas tal cuales son
invisible ante nosotros
intacto y aún posible

William Stanley Merwin

Sobre “La senda hacia lo diáfano”

Cita

“La senda hacia lo diáfano es, en orden temporal, el cuarto poemario publicado por Isabel Fernández Bernaldo de Quirós. Leyéndola recorremos esa senda hacia la claridad, tan necesaria, y lo hacemos con emoción contenida; no encontraremos en su obra fanfarrias y desbordes emocionales, sino la palabra cuidada, incluso estricta en su significado y sentido, y por ello lista para disfrutarla en todas sus posibilidades. Isabel Fernández Bernaldo de Quirós nos lleva por el poema hasta su remate, donde nos sorprende con versos breves a modo de sentencias que condensan su decir”.

Alfonso Cebrían

 

a través de Reseña de Alfonso Cebrían sobre “La senda hacia lo diáfano”

Más allá del tiempo

Apalabrando los días

Hay un tu y un yo
que solo saben de ti y de mi
los propios pronombres del verbo.

En el universo dehiscente
que alberga los sueños transgresores,
sin estar, fuimos,
y fuimos porque somos
-más allá del laberinto del tiempo-
amantes en lo etéreo.

(De mi libro “Las farolas caminan la calle”, Ediciones Vitruvio, 2017)

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Feliz Año Nuevo 2018

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Mario Benedetti

Atuendo azul

Recuerdo la primera vez que la vi. Marguerite llegó de Lyon con su atuendo azul. Tenía aplomo, un gran aplomo. Había una tranquilidad digna en su regio porte que infundía confianza. Por aquel entonces aún no sabía que era mi abuela, la mujer que durante años fue el silencio en mi casa.

Yolanda Ibarra

¡Adiós Zeus!

La vida ese paréntesis

Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesis
con un vagido universal de hambre

somos hambrientos desde el vamos
y lo seremos hasta el vámonos
después de mucho descubrir
y brevemente amar y acostumbrarnos
a la fallida eternidad

la vida se clausura en vida
la vida ese paréntesis
también se cierra incurre
en un vagido universal
el último

y entonces sólo entonces
el no ser sigue para siempre

Mario Benedetti

 

 

Números

Aquel día fui al puerto. Me gusta contemplar los yates atracados moviéndose en el suave oleaje, y escuchar el ruido del agua que choca contra sus cascos. Los números de los amarres llamaron mi atención, y hui de allí como si me persiguiesen el 40, el 41, el 42, el 43… ¿Por qué siempre sueño esos números?

Yolanda Ibarra

Aquí estoy

AQUÍ ESTOY CON MI POBRE CUERPO

Aquí estoy con mi pobre cuerpo frente al crepúsculo
que entinta de oros rojos el cielo de la tarde:
mientras entre la niebla los árboles oscuros
se libertan y salen a danzar por las calles.

Yo no sé por qué estoy aquí, ni cuándo vine
ni por qué la luz roja del sol lo llena todo:
me basta con sentir frente a mi cuerpo triste
la inmensidad de un cielo de luz teñido de oro,

la inmensa rojedad de un sol que ya no existe,
el inmenso cadáver de una tierra ya muerta,
y frente a las astrales luminarias que tiñen el cielo,
la inmensidad de mi alma bajo la tarde inmensa.

Pablo Neruda, 1923

 

¡Feliz cumpleaños!

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo…

¡Qué importa éso!

Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.

Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello.

Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.

Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porqué decir: Eres muy joven… no lo lograrás.

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.

Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas…

Valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!

Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

José Saramago

Mantas blancas

Me fascina observar su ingenio para mostrar lo que llevan en su manta mucho más que lo que venden. Vinieron en busca de una vida mejor, sabían que no iba a ser fácil. Recuerdan a sus amigos sepultados en el mar. Siguen sin papeles y jugando cada día al gato y al ratón con la policía. Vender para comer no es delito suelen repetir.

Yolanda Ibarra