Callejeando

Lo mejor para disfrutar de una ciudad es callejear sin rumbo fijo.

Callejear no es detener el tiempo, sino adaptarse a él sin que nos atropelle.

La ciudad pensara entonces que no somos un visitante como cualquier otro. Y abrirá las puertas de lo invisible que sustraía a las otras miradas.

Pierre sansot

 

 

Iglesia de San Nicolás

El espacio que ocupa la iglesia se considera sagrado prácticamente desde la fundación romana de la ciudad de Valencia. Al parecer en esta zona ya se dedicó un templo a divinidades paganas y fue lugar de enterramiento fuera de los muros de la ciudad, según la costumbre romana.

La iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir es probablemente el mejor ejemplo de convivencia de un templo de estructura gótica del siglo XV con decoración barroca del siglo XVII que encontramos en la ciudad de Valencia.