Tamara

Era mediodía y el sol estaba en lo más alto del cielo. Se oyeron murmullos y risitas ahogadas. Sor Isabel no podía seguir el ritmo trepidante de Tamara que iba de tienda en tienda. Toni lo vio todo.

Yolanda Ibarra

9 pensamientos en “Tamara

      • Tal cual. Más se valoran si reparamos en su cualidad de únicos: nunca en el devenir del universo habrán de reiterarse (siempre y cuando el universo no sea una rueda como creían en la India Antigua o los arrianos, si no me equivoco)

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      • El problema, es que aunque sea una rueda, y los momentos únicos no sean realmente tan únicos, no recordamos la vez anterior, y por eso nos parece que solo suceden una vez.
        De todas maneras, yo los considero como regalos, que aceptas o simplemente ignoras.
        Saludos Mariano, y gracias por el comentario.

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