Segregación

El término segregación hace referencia a una de las problemáticas sociales más tradicionales y persistentes de la Humanidad y que consiste en la separación o marginación que alguien, un grupo, efectúa en contra de otro u otros como consecuencia de la raza, la cultura, la ideología o el género que ostentan.

Separación o marginación que se efectúa contra alguien por su origen racial, su edad, su sexo, su ideología, entre otros

La segregación es el acto de separar y generar divisiones dentro de los grupos sociales que conforman una comunidad. Se basa en el concepto de que los individuos son diferentes en sentido peyorativo, por lo cual algunos (considerados superiores) no quieren mantener contacto con aquellos que consideran inferiores. La segregación se puede dar en una sociedad respecto de los extranjeros que habitan el mismo espacio que los nativos.

Sin embargo, en algunos casos la segregación también se puede dar entre diferentes grupos sociales dentro de la misma comunidad, por ejemplo con la gente humilde.

A lo largo de la historia de la Humanidad el hombre siempre ha presentado una tendencia a generar la idea de jerarquías sociales, políticas, económicas o culturales que derivan en alguna forma más o menos enraizada de segregación. Además, otros factores como el miedo o la inseguridad son también esenciales para estimular a que una parte de la sociedad segregue a otra aunque estos factores sean infundados.

Manifestación clara de violencia

Es claro que la segregación es una forma de violencia que cuesta mucho trabajo revertir porque no tiene que ver directamente con la violencia física (aunque sí puede implicarla) si no que tiene que ver mayoritariamente con actitudes de desprecio hacia aquellos vistos como inferiores o diferentes.

La segregación racial, étnica, cultural o social supone siempre una separación y en algunos casos puede llegar a implicar hasta reclusión en espacios cerrados o en ambientes muy pequeños a una gran cantidad de población

Hoy en día, la segregación debería ser percibida como un daño directo hacia la vida del ser humano, por lo que tendría que considerarse cuando se produce que se están violando los Derechos Humanos.

Parece no ser así.

 

Misa Pontifical

La Misa pontifical es la que celebra un obispo en su diócesis, o en otra diócesis con la autorización del ordinario.

Es una Misa solemne, se encienden seis velas en el altar; al celebrante lo ayudan varios acólitos y deben asistirlo el diácono y el subdiácono. Hay que señalar que en caso de que no haya un subdiácono o un diácono, un presbítero puede fungir como diácono o subdiácono y se reviste con los ornamentos propios de este grado del orden.

En estas misas se debe de usar incienso; se realiza el rito del beso de la paz; se canta el ordinario y el propio, y el subdiácono canta la epístola y el diácono el Evangelio. Así se celebra en las grandes solemnidades del año.

El obispo siempre usa sus insignias pontificales, que las reviste sobre un altar. En estas misas no se usa el misal romano sino el Canon Missae Pontificalis y el obispo se sienta en el trono.

A cada lado del obispo se sitúan dos diáconos llamados «diáconos de honor» que se revisten con sobrepelliz y dalmática, quienes tienen la función de atender al obispo. Además, siempre está presente un presbítero asistente.